Santísimo Viernes bendito

Pero que me gusta un viernes. Cualquier viernes, sea cual sea es lo de menos. El caso es que sea viernes. Y me gusta, no porque disfrute viviendo deprisa, que no es por eso. Si no porque llega el día en el que se termina de trabajar más a gusto. En el que me reúno con casi todos mis amigos y amigas, los que salen claro, para ponernos al dia de nuestras cosas. Ya que es casi imposible tener una conversación a diario con todos, afortunadamente. Es el día que se queda para verse, - !que bonito! -. Simplemente. Porque a veces con tan solo mirarse se dicen muchas cosas. Me gusta el viernes porque tengo unos amigos que coincidimos en casi todo. No hace falta decir donde nos vemos, no. Ya lo sabemos. Y tampoco que vamos a tomar. Eso sería una tonta pregunta. Pues bien, una de esas tantas coincidencias es la Santa Cerveza. No hay nada mejor que, como dice una amiga mia, una cerveza a las ocho de la tarde, en verano calro y esperando ver la puesta de sol. Es un ritual como el de los albañiles a mediodia en la obra pero con un poco más de "glamour".
Mis amigos, San viernes y Santa Cerveza. La combinación perfecta.
Pero para todo ello hay un lugar. En este caso con nombre propio. Casa Aselmo. O como decimos nosotros, "ancanzermo", jeje.
La mejor cerveza del mundo, con diferencia, y donde siempre voy con mis mejores amigos. Que más puedo pedir. ¿Hace una cervecita?
NOTA: Casa Anselmo no patrocina esta entrada

Comentarios

amanda ha dicho que…
Pero cuan sabia son tús palabras Andrés o nose si decirte Santo Andrés,ja,ja,ja,ya queda menos para el San Viernes!!!!!Para poder brindar con una güena cervecita!!!