El Flamenco, lo que he escuchado siempre en mi casa mientras me hacía mayor y aún sigue sonando gracias a mi padre que es, uno de los mayores aficionados que he conocido y seguro conoceré, es considerado, desde hoy, por la Unesco, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Algo tan nuestro ya es de todos. Enorabuena y felicidades.

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