...y perdones

Tras un perdón vuelves a nacer, tu cuerpo se reactiva, tu alma respira, la vida sigue. Tras un perdón se esconde el daño, las lagrimas y resurge el amor, sin rencores y sin engaños, más fuerte y más débil a la vez.   Todo tras un perdón que no tiene porqué ser concedido si no se comete el error. ¡Que gran gesto el perdón! Está el perdón de niño, inocente pero grande a la vez y el de aduto, sincero si es cierto y extreminador a la vez. Y recordemos que el perdón sin olvido no es perdón, puesto que se camufla de rencor y resurge fuerte y agresivo. Todo continúa tras un perdón.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
esto es una prueba....andriu soy zirbiaaa
Siempre me quedará ha dicho que…
Tarea sumamente difícil la de perdonar; o lo que es lo mismo, el hecho que desaparezca el dolor.