De nuevo en Cruces

Son las fiestas más populares de Lebrija, también conocidas como "la fiesta de las mujeres" por la gran afluencia de estas que participan. Si miramos atrás en el tiempo, eran ellas las que más fielmente protagonizaban los cantes por corraleras y los bailes por sevillanas además de la ornamentación de la misma, aunque si rendimos pleitesía a la verdad, algunos hombres también colaboraban. Claro que esos tiempos no son los de ahora.
Antes, cuentan los mayores, llegaban de trabajar en el campo cuando ya el sol anunciaba su retirada y se disponían, una vez montada la Cruz, casi siempre en alguna hornacina ubicada en alguna fachada, a cantar y bailar toda la noche hasta el día comiendo caracoles habas en corcha, vino y a la madrugada pan con aceite. Y no os creáis que luego se iban a dormir, ¡ni mucho menos! Se aseaban un poco y al campo a por el sustento de la familia y a arreglar la casa y hacer faenas. Esos eran otros tiempos que yo no conocí. Ahora es todo distinto pero, afortunadamente, vamos recuperando algo tan nuestro como las Cruces de Mayo. Hoy en día, están consideradas de Interés Turístico de Andalucía y como tal, tenemos que defender y apoyar e incitar a los visitantes y a los propios lebrijanos a que salgan a la calle, a ser posible un poco más temprano, ya que estos últimos años no se veía un alma antes de las 12 de la noche. Este viernes 6 comienzan y continuarán el sábado 7 y el próximo fin de semana, viernes 13 y sábado 14 de mayo, conocidas como la Octava de Cruces. Disfrútenla y si no la conocen vengan en pandilla, cuantos más mejor y ataviados con un geranio en la oreja ellas y con almirez, panderetas y ganas de cantar y bailar. 
Y recuerden... ¡Hasta el día, hasta el día!

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