Mente inquieta

Hace días que no escribo en el blog y la causa no es otra que la falta de tiempo para desarrollar un tema en las condiciones que os merecéis. Durante estos días mi cabeza está en un proyecto muy ilusionante que, de ir bien, pronto se conocerá.

Mente inquieta
Alguien me dijo una vez que mantener la mente activa es vida, pues resulta que debo estar viviendo por dos ahora porque es un no parar de ideas, reuniones, tareas, teléfonos  y horas frente a esta pantallita tan familiar en mi día a día.
Permíteme una reflexión; ¿qué es de una persona si su mente se desactiva?. Todos conocemos la respuesta y muchos lo hemos sufrido en persona con el caso de algún familiar cercano. Es una de las peores enfermedades existentes, una de las más arrebatadoras y sádicas. 

Los cinetíficos aseguran que manteniendo el cerebro siempre alerta, entretenido en una u otra cosa y dándole que hacer constántemente para que no se aburra, esta enfermedad, de afectar lo hará, aunque más tarde. Claro que a veces le damos demasiada actividad involuntaria  con algo que nos preocupe y llega a desbordarse haciendo el día a día más difícil, pero eso es la vida.

No es el caso, afortunadamente, pero de momento no puedo decír mucho más sobre lo que nos tremos entre manos mi pareja y yo, sólo que estamos sumergidos en ello y que pronto seguiré informando.